Nara - Max

En una noche fría y lluviosa de febrero en Nueva York, recordé la historia que solía contar André Malraux -y que me habían contado, a trasmano- acerca del gato de Mallarmé, cuyo nombre, casi no hace falta decirlo, era Blanche.

En una noche fría y lluviosa de febrero en París, un gato callejero flaco y desaliñado recorre las calles, mira por la ventana de la casa de Mallarmé y ve una gata blanca, gorda y sedosa dormitando sobre un sillón mullido junto a un fuego llameante. Da un golpecito en la ventana:

– Camarada gata, ¿cómo puedes vivir rodeada de lujos y dormir tan plácidamente cuando tus hermanos están aquí afuera, en las calles, hambrientos?

– No temas, camarada gato -respondió Blanche-. Sólo estoy fingiendo ser la gata de Mallarmé.

Algo elemental / Eliot Weinberger / Ed. Atalanta

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