lo pequeño es grande I

Cuando tenía diez años le pregunté a mi padre por qué el hielo flota. “Averígualo -me dijo- y ven a contármelo”. Aquello me estimuló.

Se lo cuenta Barry Barish, norteamericano, premio Nobel de Física de 2017, a Ima Sanchís en La Contra de La Vanguardia (sábado, 7 de julio de 2018), después de explicar que sus padres eran emigrantes sin estudios procedentes de Polonia y Ucrania. Lástima que Trump y Rivera no lean este tipo de entrevistas. También explica que en su equipo hay musulmanes, negros, rusos, …y no hacemos ningún tipo de diferenciación, ¿por qué? Me recuerda la West-Eastern Divan Orchestra, integrada por jóvenes talentos árabes e israelíes, que fundó en 1999 Daniel Baremboim con su amigo Edward Said. Solo hace falta tener un objetivo común y el hambre, la paz y salvar el planeta, dice Barish -y el arte y la cultura, añadiría Beremboim-, deberían unirnos a todos.

Mi país existe gracias a los inmigrantes, la mitad de nuestros premios Nobel lo son, con lo cual la idea de cerrar las fronteras es sencillamente una locura. En California tenemos muchos temporeros que vienen de México, trabajan de sol a sol para ganarse un dinero y se vuelven a su país. ¿Qué haríamos sin ellos?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s