alz2
Foto Maria Alzamora

Me costó muchos años pintar un cuadro rojo que me gustara. Se convirtió en una obsesión; una más. Sospecho que fue un tema de conversación recurrente en el estudio, cuando yo no estaba, entre meninas, sillas, dameros y héroes anónimos. A veces, cuando entro en este espacio que es el centro neurálgico de mi vida, me parece que oigo voces que se apagan. Lo intenté muchas veces, pero siempre acababa saliéndome una pintura decorativa o descaradamente conceptual y yo no quería ninguna de las dos cosas. Buscaba calidad y trascendencia. Sobre todo trascendencia. En una exposición de Mark Rothko en la Tate Modern de Londres, en 2008, me fijé en cómo aplicaba el color por capas y después, en la soledad de mi estudio, escuchando arias de óperas que no he visto nunca, experimenté hasta dar con algo que me satisfizo, por fin. De ahí el nombre de Rojo Rothko de la serie. El secreto es ser el color que pintas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s