0Z7A0542

“Mucho después de que nos hubiéramos metido en la cama y el mundo hubiera enmudecido, fui de puntillas hasta el comedor para estar a solas con el retrato de mi hermano. Cerré la puerta con cuidado, encendí la luz y contemplé aquel rostro pálido, tan digno y resuelto, tan trágicamente maduro. Había vivido muchas cosas; muchas, muchas más que los queridos amigos que habían muerto en fases más tempranas de la interminable guerra, dejándolo solo en el luto de la pérdida. El destino habría podido concederle la compensación insignificante de la supervivencia, la oportunidad de hacer su bonita música en honor a la memoria de todos ellos. Parecía, en efecto, una última ironía que hubiera muerto a manos de los compatriotas de Fritz Kreisler, el violinista que él más había admirado, por encima de todos los demás.”

Testamento de juventud, Vera Brittain

La guerra a la que se refiere es la Gran Guerra, la que tenía que acabar con todas las guerras, con sus diez millones de muertos y veinte de heridos en cuatro años. Sin embargo, acabó siendo el germen de la II Guerra Mundial, porque la estupidez humana no tiene límites.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s